miércoles, 26 de noviembre de 2014

Plan inmigratorio de Obama... hemos esperado tanto.



No tengo la cifra exacta de cuántos peruanos han emigrado de manera ilegal a Estados Unidos, ni mucho menos tengo la cifra de cuántos son los peruanos que tienen uno o varios familiares que viven de manera ilegal en Estados Unidos, sólo sé que yo soy uno de esos peruanos; tengo hermanos, tengo tíos, tengo primos y tengo amigos que, en su momento, decidieron salir del Perú rumbo a USA, sin papeles, en búsqueda de algo mejor: un mejor salario, una mejor casa, un mejor estilo de vida, mayor seguridad o, simplemente, una mejor educación para el crío que dejaban aquí (como le ocurrió a mis padres).
La gran mayoría de ellos son personas buenas, así de simple, y se lo merecen todo. Desarraigarse del hogar y de quienes quieres no es cosa que lo haga cualquiera. Hace falta harto sentimiento adentro, desde una cruenta desesperación (caso de los desempleados) hasta un inmenso amor por quienes se quedan (otra vez: mis viejos). Y no importa qué tan horrible sea tu país o qué desgraciada sea la situación por la que esté pasando; irte siempre duele... más aún cuando te vas y sabes que deberás enfrentarte al peligro constante de la captura, el enmarrocamiento y la expulsión.
Por eso me alegra harto lo hecho anoche por Barack Obama, quien tomó el toro por las astas y ha beneficiado, con su Plan Inmigratorio a, por lo menos, cinco millones de indocumentados, entre quienes sé que se encuentran muchos de aquellos a quienes conozco. No es la solución ideal, es verdad, pero no por ser tenue el primer destello de luz debe ser desdeñado al amanecer. Me alegro mucho, de verdad... hemos esperado tanto.