sábado, 21 de mayo de 2011

De memeces bajas e ignorancias medias


Fred Borbor:
"Por primera vez la sociedad civil española se ha organizado al margen de los cauces establecidos para protestar contra los políticos
. Ocurrió el pasado domingo en más de 50 ciudades de toda España

Movimiento 15-M: los ciudadanos exigen reconstruir la política

La manifestación del domingo en 50 ciudades reunió a un grupo heterogéneo, del ‘ni ni’ a profesionales enfadados, con un frente común: los políticos."


Movimiento 15-M: los ciudadanos exigen reconstruir la política


Carlos Rivera Rua: "Que raro que postees nota queridisimo Fred Borbor porque acá estos bolches españoles serian humalistas porque quieren ir mas allá de la democracia representativa ! ah, y por cierto, quieren mayor intervencion estatal !! que miedooo"


Gab Sala Borj: "ajaja el Fred Borbor ve las cosas occidentales de otra forma"


Carlos Rivera Rua: "que puedes esperar de la san burrin ps"


Carlos Rivera Rua: "disculpa, la mesocrática san martin"


[...]


Gab Sala Borj: "Pucha Fred, no sabía que tus opiniones iban por ahí."


Carlos Rivera Rua: "esta escribiendo en word, revisando las comas y los puntos. Luego de 5 revisadas te responderá o facil mañana te lo envía por currier, en dos paginas, a tu casa"


Gab Sala Borj: "Fred, vamos a la marcha"
http://www.facebook.com/event.php?eid=224881164188648


Carlos Rivera Rua: "ke asco tanke. Cómo voy a ir a una marcha politica para apoyar a politicos. yo soy el buen salvaje que no hago politica ni para orinar, comer o matar."


[...]

Fred Borbor: "Estimados señores: muy buenos sus comentarios. Realmente son muy graciosos y apreciables en los momentos de mayor necesidad de carcajadas. Siempre he estimado la capacidad jocosa del ser humano y, aunque no me sale tan bien como a ustedes, trato de practicarla en cualquier cosa que haga. Sin embargo debo reconocer que Arsitófanes no se ha complacido mucho con mis burdos intentos por honrarle, pero estoy segurísimo que los actos, los dichos –aquí reseñados un poco– y la vida en general de ustedes no sólo le ensalzan, sino que también le agradan al punto de ser capaz –si es que aún estaría vivo– de mostrarles físicamente y a la altura de sus hermosos rostros el significado real de un verso dáctilo. De modo que mis más enérgicas felicitaciones por tan bien logrado honor, que todos los lectores de estas líneas tendrán a bien reconocer con un entusiasta “¡Amén!”.


No considero necesario aburrirlos con un copioso párrafo dedicado a explicar el significado profundo del tema posteado y su relación con mi modo de pensar o con mis “bobas” ideas sobre democracia real. Dilatar más la pérdida de su valioso y productivo tiempo no haría sino entristecerme por ser el causante de un vano despilfarro de capacidades beneficiosas para el desarrollo del país, así como del anquilosamiento de su muy preciada actividad cognitiva, la misma que –debo reconocer– no distan mucho de parecerse a todas las chasqueadas descripciones que de ellas me han hecho algunos de sus más cercanos amigos, cuyos nombres no he de registrar aquí debido a la enorme modestia que tienen al no querer reconocerse como los infamantes explicadores de vuestras capacidades intelectuales.


Sin embargo, y aún cuando todavía no he podido relacionar una cosa con la otra, si quiero darme el gustito de responder a un punto que me ha llamado poderosamente la atención en medio de todo esta trapisonda por lo que ocurre en España. Y es que sucede que el honorable y dignísimo señor de nombre Carlos Rivera Rua (a quien no tengo el gusto de conocer, pero de quien me atrevo a señalar que posee esas cualidades, basándome en el gran principio de “inocente hasta que se demuestre lo contrario”, impartido a rajatabla en la –denostada por él– facultad de Derecho de la Universidad de San Martín de Porres), ha dejado registrado aquí algunos comentarios muy, digamos, “peculiares”. Dice el señor Rivera en un primer comentario, contestando a Gab Sala Borj, quien se sorprendía e indignaba de quien ahora escribe:

“que puedes esperar de la san burrin ps”

Y a continuación acota:

“disculpa, la mesocrática san martin”

Dejando en claro, con estos comentarios, que él supone que las expresiones “san burrín” (la tilde es mía) y “mesocrática” son sinónimos. Más aún haciendo notar que, para él, los significados de “ignorancia” (desconocimiento, incultura, ineptitud, inconsciencia, oscurantismo) pueden ser concordantes con el significado de “mesocracia” (gobierno de la clase media). Ergo, para el razonamiento del señor Rivera, la clase media de nuestro país es: inculta, inepta, inconsciente y oscurantista.


Pero continuando con la lectura de los empollones comentarios del mencionado señor, nos topamos con otro de calibración más majadera, cuando con desenvoltura y ante otro indignado comentario –sobre este servidor– del no menos presuntuoso Gab Sala Borj, dice:

"esta escribiendo en word, revisando las comas y los puntos. Luego de 5 revisadas te responderá o facil mañana te lo envía por currier, en dos paginas, a tu casa"

Exponiendo con ello al escarnio público las malas costumbres de este abogaducho de la “san burrín” de preocuparse en demasía por escribir bien, por apegarse con esmero (y a veces con vehemencia) a las reglas del conjunto de normas que rigen la creación de las estructuras lingüísticas escritas, por hacer uso abusivo de cuanto diccionario o tratado sobre gramática castellana pueda tener, por la ignominia de revisar compulsivamente una y otra vez toda palabra o párrafo que anote sobre una hoja en blanco, por tener la mala fe de no sucumbir en el absurdo de asesinar más al idioma castellano.

Por eso, puede decirse que nuestro ilustre ignaro trata, con su último comentario, de redondear una idea principal sobre el tema que pone sobre la mesa, ya que al decir primero que la ignorancia es inherente a la clase media peruana (a la que pertenece la Universidad de San Martín de Porres), y al mofarse después de una costumbre claramente inculcada en aquel paraninfo (siendo que este escribiente es un ex alumno del mismo), podemos inferir que de manera tácita, nuestro ocurrente zote afirma que el feo hábito de tener un extremo cuidado al escribir, no es más que el resultado de la feroz y brutal ignorancia acaecida en las tierras medias de la economía peruana.

Tamaño juicio de valor no puede ser, pues, más que la comprobación de todo lo enérgicamente señalado por los cercanos –ahora infames, para él– amigos del señor Rivera. Semejante elucubración no puede ser distinta de aquellas que pueblan los anaqueles que registran las más disparatadas ideas sobre la realidad, por lo que me atrevería a confirmar que el Estado Peruano definitivamente no está cumpliendo a cabalidad con una de sus más serias responsabilidades: el de resguardar la salud mental de sus ciudadanos o, en todo caso, el de resguardar la seguridad de aquellos que podrían sufrir la desgracia de toparse en las calles con un grillado y chalado personaje salido desde la más profunda creatividad del primer capítulo de “El Sonido y La Furia”.

Finalmente, y luego de realizar los actos de compulsión comediográfica acusados (valga decir: revisar las comas y los puntos, además de las tildes y la estructura lógica, y volver a revisar por más de cinco veces este escrito), cumplo con poner bajo conocimiento de los interesados estas líneas de réplica para su voluntaria lectura y su visceral reprobación.